agosto 27, 2007

La historia de Martín


Martín había recorrido casi todo el mundo, maravillado por las cosas bellas que en cada lugar encontraba, deseaba con ansias buscar algo que le inspire a hacer algo trascendental en su vida.
En uno de sus viajes se interno en lo profundo de una selva, con mucha variedad extraña de insectos y animales desconocidos por el hombre, se quedo dormido al aire libre cerca de un pequeño lago, disfrutando de la noche estrellada que el paisaje le ofrecía. Al poco tiempo decidió volver a casa, pues había sacado tantas fotos, había coleccionado tantas cosas hermosas, que tenía bastante material para hacer un escrito con todo lo visto.
En el avión sentía que algo raro le pasaba, algo extraño surgía de pronto en el, una inspiración única, majestuosa. Al llegar a casa lo primero que hizo fue escribir y escribió por horas, sin detenerse a pensar en el tiempo, sin detenerse a pensar en el día y la noche.
A veces se detenía para comer y hacer una que otra cosa, pero pasaba horas escribiendo, el dormir se le hacia innecesario, pero medida que sus historias iban ganado espacio en la computadora, el dolor de cabeza se le hacia más agudo.
Se contacto con un editor y le mando lo borradores de sus primeros cuentos y relatos.
Un día mientras escribía y tomaba calmantes para el dolor de cabeza sonó el teléfono anunciando que sus cuentos y relatos eran buenos y que los iban a publicar.
Martín se tomo toda la noche para festejar, compro una botella de vino y recordó con alegría las fotos que tenía en su mesa.
La solicitud de más cuentos y escritos eran más seguidas, el editor le decía que gustaba mucho la forma de escribir y que el público pedía cada vez más.
- Por fin lo logre, ahora estoy haciendo algo importante en mi vida, con esto dejare una huella, mi nombre se recordara por el resto de los días del mundo – decía una y otra vez, mientras daba unos leves golpes a su cabeza, ya que el dolor se le había hecho más agudo e insoportable.
Un día no aguanto más, frente al computador las palabras se atropellaban por salir, pero el dolor que sentía salir con cada una era estremecedor.
Salio corriendo de casa, empujo a la gente que pasaba por su alrededor, cruzo las calles, con los coches rozando su cuerpo, llego a una pared y comenzó a golpearla con su cabeza, sentía que con cada golpe el dolor era más agudo.
Golpeo una y otra vez, hasta que el cráneo cedió y se partió como una cáscara de nuez, cayo desplomado al piso, la sangre corría por su frente. De pronto un gusano salió de su cerebro destrozado, regordete se fue retorciendo hasta llegar a la calle, y fue aplastado por un coche que pasaba por ahí.

4 comentarios:

Carlos dijo...

...CONCLUSIÓN:

No dormir a la interperie, o el gusano era el intelectual que le dictaba jajaja.


Mil besos Silvi, yo ídem, te extraño.

Hoy hay 2 lunas dicen...pasaré 2 veces por tu tejado ;)

Muaaaacks!

Evan dijo...

Que buen cuento Silvia!! Si Martín publicó un libro, vos también podes hacerlo, escribís muy bien!

Un beso grande!

a Silvia dijo...

Querido Carlitos, ya sabes no duermas a la interperie, sino.... je.
Esta noche dos luna humnmn que rico me quedare horas viendola, eres bienvenido a acompañarme, ven te invito. Un beso.

Querida Evan, que amable eres, si algun día con eso ya tendre muchas de mis metas concluídas, je.
Un beso y abrazo.

xtco dijo...

silviaaaaaaaaaaaaa
y porque martin se dió con la cabeza? es que ya no oía al gusanito contarle los cuentos?.... grrrrrrrrrr
bxcx jejejeje